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De inglés a español: La utilización del género gramatical en los elementos tecnológicos: el caso de “la tablet”.

En el idioma español, el género gramatical desempeña un papel esencial en la estructura de las frases, ya que afecta tanto a los sustantivos como a los elementos que los acompañan, como artículos, adjetivos y pronombres. Con el avance de la tecnología y la incorporación de términos extranjeros, especialmente del inglés, surge la necesidad de adaptar estas palabras al sistema gramatical del español. Un ejemplo claro es el uso de “tablet”, un término que ha sido adoptado ampliamente y que plantea preguntas sobre su género y concordancia. En este artículo, exploraremos cómo se asigna el género a los elementos tecnológicos, por qué decimos “la tablet” y cómo lograr una concordancia adecuada.

El género en los sustantivos tecnológicos

En español, todo sustantivo tiene un género: masculino o femenino. A diferencia de otros idiomas donde el género puede ser neutro o inexistente, como en el inglés, en español esta característica es obligatoria y afecta la forma en que se construyen las oraciones. Cuando una palabra extranjera como “tablet” entra al idioma, los hablantes deben decidir si se trata de un sustantivo masculino o femenino, basándose en reglas gramaticales, analogías con palabras existentes o incluso en la intuición lingüística.

En el caso de “tablet”, que en inglés es una palabra neutra (sin género), el español la ha adaptado mayoritariamente como femenina: “la tablet”. Esta elección no es arbitraria. Una de las razones principales es su similitud fonética y conceptual con la palabra “tableta”, que ya existía en español con género femenino. “Tableta” se refiere a objetos planos y delgados, como una tableta de chocolate o una tableta de escritura, y esta analogía ha facilitado que “tablet” (el dispositivo tecnológico) herede el mismo género. Así, decimos “la tablet” y no “el tablet”, aunque algunos hablantes puedan usarlo en masculino por influencia del inglés o por vacilación inicial.

Concordancia de artículos y adjetivos

Una vez establecido el género de “la tablet” como femenino, es crucial mantener la concordancia con los artículos y adjetivos que la acompañan. En español, el artículo definido (“el” o “la”) y el indefinido (“un” o “una”) deben coincidir en género y número con el sustantivo. Por ejemplo:

  • Correcto: La tablet nueva está sobre la mesa.
  • Incorrecto: El tablet nuevo está sobre la mesa.

Del mismo modo, los adjetivos que describen a “tablet” deben adoptar la forma femenina:

  • Correcto: Esta tablet es ligera y moderna.
  • Incorrecto: Este tablet es ligero y moderno.

La concordancia es una regla básica del español que garantiza la cohesión y claridad en la comunicación. Ignorarla puede generar confusión o incluso dar la impresión de un manejo descuidado del idioma.

¿Por qué “la tablet” y no “el tablet”?

Aunque la mayoría de los términos tecnológicos terminados en consonante, como “el ordenador” o “el móvil”, son masculinos, “tablet” es una excepción que se alinea con palabras femeninas acabadas en “-t”, como “la red” o “la pared”. Además, la Real Academia Española (RAE) no ha establecido una norma definitiva sobre “tablet”, ya que es un préstamo reciente, pero su uso predominante en femenino entre los hablantes ha inclinado la balanza. En países hispanohablantes, es común escuchar frases como “Voy a comprar una tablet” o “La tablet tiene buena pantalla”, lo que refuerza su género femenino en el uso cotidiano.

Adaptación y evolución del idioma

El caso de “la tablet” refleja cómo el español se adapta a los avances tecnológicos sin perder sus reglas fundamentales. Otros ejemplos incluyen “la laptop” (femenino, por analogía con “la computadora”) o “el smartphone” (masculino, por influencia de “el teléfono”). Este proceso de adopción no siempre es uniforme y puede variar según la región o el contexto, pero con el tiempo, el uso mayoritario tiende a consolidar una forma preferida.